Después de dar más vuelta que un tío vivo por Shinjuku he vuelto al hotel más cansao que cansao. Al pedir la llave de la habitación he visto un maletoide con pinta de ser mio. Mi ingles playero junto a mi japones de andar por casa han preguntado si era mi maleta, y bingo !!
Estaba más enfadado que preocupado pero sino me hubiese llegado hoy estaria aterrado y jodido. Menos mal que anoche un señor gambitero animó el cotarro con unas birus.
Hablando del gambitero, tengo que decirle que el material ha pasado.
Para que veáis que no todo es malo, las vistas desde mi hotel. Y pronto más fotos en mi flickr.
21 marzo 2009
Habemus maletum
20 marzo 2009
Comenzamos
Vaya vaya vayaaaa. Menudo día llevo. Mientras iba hacia el aeropuerto en coche escucho que en Francia se ponen de huelga general pero no llego a oír que día. Ya me empiezo a mosquear. El aeropuerto de Bilbao. Pues no resulta que los servicios de limpieza están de huelga. Bueno, vale que eso no impide que cogiera el avión sin problemas pero continuo mosqueandome. Llego a París sin contratiempos. Rápidamente de adueño de uno de esos sillones en los que te puedes tumbar a echar una siestecilla, recomendación del amigo Javi.
Subo al avión, dicen algo de 45 minutos no se que, que como siempre yo con los idiomas no me empano. Resulta que una avión q venia de Madrid iba con retraso y los hemos esperado. Además eran justo los que se entuban conmigo. Después de llevar no se cuantas horas sin hablar castellano que agradecido tener con quien charlar. La verdad que eran muy majos y me han hecho un viaje agradable. Voy a recoger mi maleta. venga pasar maletas y maletas y la mía sin aparecer. Me empiezo a mosquear ya en serio, que llevo unos días. Cunado veo que ya no hay más maletas me acerco a reclamaciones. Un chica super maja de reclamaciones me ve, viene y me dice Are you happy?. Pues mucho no. Me pide el nombre, y según lo ve, aaaaaa. Your bagagge (o como se escriba) is in Paris. No te jode. Voy con 4 horas de margen y se dejan mi maleta y de los que lleguen tarde están todas.
Después de probar mi ingles (somo se notan las clases con Jason el Argonauta(mi teacher)) me explica que se la han dejado en París y me mañana me la mandan al hotel. Cuando he llegado al hotel me han dicho que ya les habían llamado. Menos mal que llevaba algo de ropa en la mochila, por lo menos mañana no oleré a tigretón.
He estado haciendo tiempo para llegar a la hora del checkin al hotel. Casi me comen las musarañas, que largo se me ha hecho. Estoy muerte de cansancio y aquí todavía son las 16:20 ahora mismo.
¿Que haré ahora?
22 enero 2009
Fiestón nocturno
Una de las primeras noches que pasamos en Kioto sucedió algo curioso. Íbamos paseando ya hacia el hotel cuando empezamos a oír música de verbena, pero de verbena española. Fuimos en dirección a la música y nos encontramos con un esto.
Resulta que habíamos encontrado una fiesta. Era una fiesta organizada por varios colegios. Tenían un escenario con actuaciones, donde parecía que eran los padres y profesores los que actuaban. También había actividades para los chavales, los cuales andaban por allí correteando y mirándonos raro. Algo nos decían pero ni idea de que era, ya sabéis como son los niños. Lo más chulo es que alrededor del escenario había un montón de puestos, de juegos y comidas. La gente allí sentada al rededor tomándose unas cervezas. Era una estampa bastante idílica.
Para ser los primeros días que estábamos en Japón fue una experiencia bonita, la gente fue muy amable. Me recordó a las fiestas que se hacían en mi colegio. Estas son las cosas por las que vuelvo a Japón. Guardo un gran recuerdo de esa noche.
16 enero 2009
Recordemos un “eso”. Hanshin
El 17 de Enero de 1995 sucedió el Gran Terremoto de Hanshin. La ciudad más afectada fue Kobe, donde midió entre 6,9º y 7,3º en la escala de Richter. Murieron unas 6.434 personas. El terremoto fue a las 5:46 AM y no hubo ningún aviso .
Foto de Mr.mt en flickr
10º Aniversario - Foto de Ravenous Pigeon en flickr
Hanshin Earthquake Memorial – Foto de jpellgen en flickr
Estos datos lo he sacado de la wikipedia no es que los supiera. Sabia que había habido un terremoto en Kobe hace unos años y que había sido muy importante pero no sabia hasta que nivel. En este mundo de guerras y desgracias en el que vivimos no solemos acordarnos de las desgracias que en otros lugares han sucedido y sobre todo si fue hace bastante tiempo. Si no nos toca cerca no le damos tantán importancia. Los medios de comunicación solo nos recuerdan las cosas más actuales o que supuestamente importan en estos momentos.
Todo esto no lo cuento porque yo si le de esa importancia (aunque debiera) ni porque me acordase de esa fecha. Lo cuento porque he leído de una persona que conozco no solo lo que sucedió, sino como ella lo vivió. Leerlo u oírlo de alguien que ha estado allí le da más peso a las palabras y ese peso hace que el mensaje cale más hondo. Podéis leer su experiencia aquí.
Como ha calado, quiero poner mi granito de arena y recordar a las personas lo que allí sucedió. También quiero mandar a las personas que están pensando en su ciudad, Kobe, un abrazo.
16 noviembre 2008
Vamos a Shinjuku
En el viaje (Agosto 2008) hubo uno de los días que nos separamos para que cada uno viese lo que quisiera. Yo me quede solo así que le pedí consejo al Ikuguia para ver que rincón de Tokio me recomendaba. Me dijo que el Golden Gai en Shinjuku era un un buen sitio, especial y distinto.
Viajar solo es muy distinto a hacerlo en grupo, y eso que solo fue un día. Te da la libertad de hacer lo que quieras y como quieras sin tener que pensar si al resto del grupo también le interesa. La relación con el entorno no es la misma, no te pasan las mismas cosas yendo solo que yendo siente ni la gente se relaciona igual. Además te la libertad del momento, me explico. Por ejemplo, yo a veces soy un "poco" pesado con las fotos, ese día que estaba solo podía ir y venir haciendo fotos, yendo hacia adelante y hacia atrás, volver por la misma calle dos veces, avanzar y retroceder o estar un buen rato en el mismo sitio solo para ver algo curioso en no sé que esquina, libertad absoluta. Ese día di mas vueltas que una peonza pero fue de los mejores días. Con todo esto no quiero decir que el viajar en grupo sea un rollo sino que las dos formas tienen sus cosas y esta muy bien poder disfrutar de las dos.
Volviendo al tema de la entrada, una vez tenido el destino fijado, Shinjuku, cogí la línea Yamanote de tren en Shibuya y fui para allá. Vista mi reciente libertad decidi grabar en vídeo un poco del viaje y la llegada a la estación de Shinjuku. Ya que es tan famosa por lo grande que es y la cantidad de gente que mueve pensé que un vídeo podría ser interesante. Es una pena que la cámara que tenia entonces no es como la de ahora y los vídeos son un poco chuchurrillos. También grabe el viaje de vuelta a Shibuya, pero ese ya os lo pondré otro día.
04 octubre 2008
Las 3 que más
De entre todas las cosas que explico del viaje hay tres historias que son las que más cuento y las que más me gusta contar.
Una de ellas y la última que me pasó ya os la he contado, es cuando fui a comer al Restaurante Soup-ya, especializad: sonrisas. El primer sitio donde pienso ir cuando vuelva a Tokio. Evidentemente no se acordaran de mi, pero esta vez pienso ser yo quien les recuerde (en el magnifico japonés que tendré entonces) el recuerdo que tengo de ellos.
La primera cosa que nos dejo marcada cuando llegamos el primer día a Tokio fue lo dispuesta que esta la gente a ayudarte. Al llegar a la Estación Central de Tokio desde el aeropuerto lo primero que te encuentras es un maremagnun de gente yendo de un lado a otro. Es el momento cuando te das cuenta de donde estas. Oleadas de personas moviéndose por los andenes cada vez que llegaba un tren, tú con la maleta que pesa como un cerdo en brazos, de un lado para otro intentando buscar entre los carteles alguna señal de la línea que necesitas. A todo esto hay que añadirle la emoción de ser los primeros pasos que das del viaje que llevas tanto tiempo preparando y esperando. En este momento estábamos todos reunidos mirando los carteles cuando una azafata de AirFrance (yo creo que de nuestro vuelo) nos pregunta en ingles a donde nos dirigimos. Una vez indicado nuestro destino desaparece unos instantes. Cuando vuelve nos explica a donde nos tenemos que dirigir. Aquí ya es cuando pensamos "que maja es la gente, así da gusto viajar por aquí, va a ser verdad todo eso que dices que aquí la gente es muy amable". Con una sonrisa en la cara continuamos nuestro periplo por el trasporte publico.
Al llegar a la estación en la que teníamos que cambiar de línea la cosa se complico. No veíamos ningún cartel indicando la dirección que debíamos seguir para llegar a la línea que necesitábamos. En ese momento se nos acerca de una persona que en un perfecto ingles (por lo menos así me pareció), nos pregunta si necesitábamos ayuda y a donde nos dirigíamos. Como habíamos hecho 20 minutos antes con la azafata le indicamos nuestro destino. Nos dice que vayamos con ella que nos acompaña. Yo pensaba que estaría ahí al lado pero resulta que para ir a la línea que necesitábamos debíamos salir de la estación y entrar en otra estación. Mientras nos iba dirigiendo nos hablaba de ella, de donde venia y cosas así. Al entrar en la estación nos llevo hasta la máquina de billetes, nos enseño como sacar los billetes y hasta que no cruzamos las barreras no se despidió de nosotros. No solo nos acompaña a la estación, a la cual ella no iba, sino que además se asegura de que cojamos los billetes y vayamos en buena dirección. Creo que esta situación nos influyo para todo el viaje. Te da unas energías positivas que hacen que afrontes el viaje con una sonrisa. ¿Cuando hemos hecho nosotros eso por alguien?
La tercera nos paso en Kioto. Nuestro hotel estaba en un barrio muy tranquilo. Alrededor había comercios pequeños y edificios bajos, nada de rascacielos. Cerca del hotel había un restaurante pequeño, seguramente era un negocio familiar. Habría unas 4 o 5 mesas y tenían el béisbol en la televisión. Mirando en nuestra guía de conversación le pedimos a la camarera que nos aconsejara sobre el menú. Casi todos la hicimos caso y pedimos su recomendación. Nunca había comido pasta fría, con cubitos de hielo y todo, pero la verdad es que estaba muy bueno y con el calor que hacia se agradecía. Una vez que terminamos salimos del restaurante. En la calle, al pasar delante de la puerta de la cocina del restaurante salió una mujer mayor a toda prisa. Nos dijo algo en japonés. Yo al principio no entendí lo que decía, me había sorprendió al verla salir a toda prisa de la cocina. Oí de fondo que nos estaba preguntando de donde éramos. Todos respondimos que de España, en ese momento sonrío y dijo algo más que no recuerdo (o que no entendí, véase cualquiera de las dos opciones). Después de eso nos hizo una reverencia de 180 grados y nos dio la gracias. Ahí, ya si que me quede perplejo (= flipando en colores). Todos la devolvimos la reverencia y con una sonrisa nos despedimos y continuamos nuestro camino. Nos íbamos mirando entre nosotros sin saber muy bien que cara poner. De verdad hay personas muy amables. Ahora ya sabéis cual va ser el primer restaurante donde iré a comer en Kioto.
No son grandes historias, pero si son de las que más me gusta contar.
Esta claro que dentro de no mucho tendré que volver a Japón. Me he dejado muchos compromisos sin cumplir.

